El gobierno chileno elevó su tono contra la intervención militar liderada por Donald Trump en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York. La administración de Gabriel Boric remarcó su distancia con la postura del presidente electo José Antonio Kast.
El mismo sábado de la operación, Boric advirtió que la acción “sienta un precedente extremadamente peligroso para la estabilidad regional y global” y firmó una declaración conjunta con España, Brasil, Colombia y Uruguay.
En la vocería de los lunes, la ministra Camila Vallejo sostuvo que el gobierno ha defendido la tradición diplomática de Chile en materia internacional, centrada en el respeto al derecho internacional y humanitario. “Ningún país puede intervenir o atacar militarmente a otro salvo en legítima defensa”, enfatizó.
POSTURA DE ESTADO
Vallejo recalcó que la condena a la operación estadounidense responde a una posición de Estado que se mantendrá hasta el final del mandato de Boric. “Nuestro gobierno y nuestro Presidente ha sido de una sola línea en esa materia”, afirmó.
La ministra también se refirió a la postura de Kast, señalando que respetar el derecho internacional implica rechazar que un país tome control político o de recursos naturales de otro. “Lo que ha manifestado EE.UU. es que buscan controlar el petróleo de Venezuela, la principal reserva del mundo”, subrayó.
Vallejo advirtió que América Latina no puede ser tratada como “patio trasero” y que la soberanía de las naciones no es negociable. “Se puede condenar la dictadura de Venezuela y al mismo tiempo rechazar el ataque militar de Estados Unidos. No hay contradicción en aquello”, concluyó.
ADVIERTE AMENAZAS AL LITIO Y COBRE
La ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, alertó que la ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela y la intención de controlar recursos estratégicos como el petróleo generan un precedente que pone en riesgo la soberanía de toda la región.
Vallejo advirtió que, así como ocurrió en Venezuela, mañana podría ser el canal de Panamá, Groenlandia o incluso recursos estratégicos como el cobre y el litio en otros países latinoamericanos. “Hay que abrir los ojos”, enfatizó.
La ministra sostuvo que Estados Unidos está enviando un mensaje claro: “por tener la fuerza suficiente pueden hacer lo que quieran en América Latina, porque la consideran su patio trasero”. Subrayó que la soberanía de las naciones “no es negociable”. (NP-Copilot-La Tercera)



