Un día después del ataque de Estados Unidos contra Caracas y otras ciudades venezolanas, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, analistas internacionales evaluaron las consecuencias y las incógnitas que deja la operación.
Régimen intacto y transición condicionada
Expertos coinciden en que el régimen chavista no ha caído. EE.UU. busca negociar con los sucesores de Maduro para asegurar una transición favorable a sus intereses, especialmente en la industria petrolera. El excanciller Heraldo Muñoz advirtió que más que un retorno democrático, podría instalarse un “protectorado” estadounidense en Venezuela.
Riesgos de sobredimensionar la captura
Alfredo Moreno, presidente del Consejo Chileno para las Relaciones Internacionales, señaló que la salida de Maduro no garantiza cambios si el régimen se mantiene intacto. Para Chile, la oportunidad solo será positiva si se reconstruye un Estado democrático en Venezuela.
Acción unilateral y estrategia de seguridad
Guillermo Holzmann y Alberto Rojas destacaron que la operación fue unilateral y responde a la estrategia de seguridad nacional de EE.UU., publicada en diciembre, que habilita el uso de la fuerza en América Latina frente a amenazas a sus intereses.
Nueva figura clave: Delcy Rodríguez
Tras la captura, Delcy Rodríguez asumió el liderazgo en Venezuela. Analistas sostienen que será la interlocutora principal de Washington, en un escenario donde el control del petróleo es estratégico más que económico.
Interrogantes abiertas
Académicos como Guido Larson advierten que persisten dudas: las pruebas contra Maduro en la justicia estadounidense, la arquitectura política de Venezuela, la posibilidad de elecciones y el rol de figuras opositoras como María Corina Machado y Edmundo González.
Impacto regional
José Rodríguez Elizondo resumió que la intervención es un aviso de realineamiento para toda América Latina, con una aplicación estricta de la Doctrina Monroe por parte de Trump. (NP-Copilot-Emol)



