Las autoridades de transición de Siria anunciaron este jueves que frustraron “un peligroso complot terrorista” durante las celebraciones de Año Nuevo, tras obtener información sobre la intención de Estado Islámico de llevar a cabo atentados suicidas contra iglesias en Alepo.
El Ministerio del Interior sirio explicó que, en ese contexto, decidió implementar medidas de seguridad reforzadas en la ciudad, incluida una mayor protección en torno a las iglesias.
Entre las medidas destacan el despliegue de patrullas fijas y móviles, así como el establecimiento de puestos de control en toda Alepo, según un comunicado publicado en su canal de Telegram.
Estas explicaciones llegan tras un incidente en un puesto de control en Alepo, donde un agente de seguridad murió y otros dos resultaron heridos al intentar detener a un hombre posteriormente identificado como miembro del grupo yihadista Estado Islámico.
“Al intentar verificar su identidad, el terrorista abrió fuego, matando a un agente, y luego detonó un artefacto explosivo, hiriendo a otros dos agentes que intentaban detenerlo”, detalló la cartera ministerial.
El Ministerio del Interior trasladó sus condolencias a los seres queridos del uniformado fallecido y destacó el “heroico espíritu” demostrado por su personal.
Según Damasco, esa acción fue “un factor decisivo para frustrar un peligroso complot terrorista que buscaba atentar contra la vida de civiles inocentes durante las celebraciones de Año Nuevo”. (NP-Perplexity-La Tercera)



