Un reciente estudio titulado “La vida con IA en Chile”, desarrollado por Google en colaboración con Ipsos, revela que la inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en un pilar estructural del comportamiento digital en el país. Según el informe, que consultó a mil internautas durante febrero de 2026, el 71% de los chilenos ya ha interactuado con esta tecnología, mientras que un 39% la ha incorporado plenamente en sus actividades cotidianas, transformando la manera en que trabajan y realizan compras.

En el ámbito profesional, el ecosistema de Google, particularmente Gemini, ha alcanzado una adopción del 59% entre los usuarios de estas herramientas. Los beneficios se traducen en una mayor eficiencia operativa, con un ahorro promedio de 2,6 horas semanales en tareas de redacción y análisis de datos. Edgardo Frías, director general de Google para la Región Andina, destaca que la IA no solo automatiza procesos, sino que funciona como una fuente de inteligencia que permite a los consumidores tomar decisiones mucho más informadas y estratégicas.

CAMBIOS EN EL CONSUMO Y EXIGENCIA DE DATOS DUROS

El reporte identifica un giro disruptivo en las expectativas de los consumidores frente a las marcas: el 52% de los chilenos prioriza la funcionalidad real del producto por sobre la narrativa emocional o el “storytelling” tradicional. Además, un 53% prefiere aquellas empresas que proporcionan datos técnicos detallados y estructurados, lo que obliga a los comercios a alimentar sus catálogos con información precisa para ser considerados por los algoritmos de recomendación.

A pesar de la creciente adopción, el usuario chileno mantiene una postura cautelosa y no confía a ciegas en las respuestas automatizadas. Un 42% de los encuestados exige que la IA proporcione enlaces directos para validar la información antes de concretar una transacción. Esta tendencia se acentúa en sectores críticos como finanzas y educación, donde la tecnología se utiliza como un “copiloto”, dejando la decisión final en manos del humano, aunque existe una mayor apertura a delegar el control en eventos de ofertas masivas como el Black Friday. (NP-Gemini-La Tercera)