Un 35% de los municipios del país todavía no cuenta con un Plan Comunal de Emergencias (PCE) completamente formalizado, según un análisis de Corporación Ciudades elaborado a partir de información del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
Los antecedentes muestran que 318 comunas, equivalentes al 92% del país, poseen un PCE con decreto alcaldicio, mientras otras 27 todavía no disponen de este instrumento.
Sin embargo, la cifra disminuye al considerar la revisión técnica exigida para completar el proceso: solamente 225 comunas, un 65% del total nacional, tienen su plan completamente formalizado.
Esto significa que 93 municipios poseen un plan decretado, pero todavía deben completar alguna etapa de formalización técnica.
SIN PLANES DE REVISIÓN TÉCNICA
Entre las comunas cuyos instrumentos todavía no están completamente formalizados, 34 mantienen sus planes sin revisión técnica de Senapred.
Además, 56 comunas tienen planes en proceso de actualización y otras tres trabajan en nuevos instrumentos.
Un caso particular es Tortel, cuyo plan fue clasificado como una actualización “no recomendada técnicamente”.
El análisis revela así que el desafío no se limita a que los municipios elaboren y decreten sus planes, sino también a conseguir que estos sean revisados, validados y mantenidos al día.
El grado de preparación también presenta diferencias territoriales.
Arica y Parinacota, Atacama, Coquimbo, O’Higgins, Los Ríos y Magallanes cuentan con Planes Comunales de Emergencias en todas sus comunas.
En el otro extremo, Los Lagos registra la mayor cantidad de municipios que todavía carecen de este instrumento, seguida por las regiones de Valparaíso y Aysén.
Los resultados cobran especial relevancia considerando la exposición de numerosas comunas chilenas a incendios forestales, terremotos, inundaciones, aluviones y otros desastres.
REACCIÓN MÁS QUE PREVENCIÓN
El director ejecutivo de Corporación Ciudades, Martín Andrade, advirtió que las cifras evidencian una brecha en materia de prevención.
“Chile es reconocido por su capacidad para responder a las emergencias, pero seguimos siendo un país mucho más enfocado en reaccionar que en prevenir”, sostuvo.
Andrade enfatizó que disponer de un documento no resulta suficiente si este no atraviesa los procesos necesarios para garantizar su utilidad ante una emergencia.
“Esto demuestra que el desafío no es únicamente elaborar estos instrumentos, sino asegurar que sean revisados, validados y actualizados para que realmente sirvan cuando ocurre una emergencia”, afirmó.
Para Corporación Ciudades, el objetivo es que la planificación preventiva deje de activarse principalmente como respuesta frente a una catástrofe y se transforme en una tarea permanente de la gestión municipal. (NP-ChatGPT-Emol)
