La designación de Jeanette Vega como subdirectora médica de Gestión Asistencial en el Hospital Claudio Vicuña generó una nueva crisis interna, luego de que 23 médicos anunciaran su renuncia al recinto. La situación se desencadenó tras la decisión del Servicio de Salud Valparaíso de remover a la directora Loreto Maturana, atribuyéndole responsabilidad en el nombramiento de la ex autoridad de gobierno.

A través de una carta, los facultativos manifestaron su rechazo a la salida de la directora, argumentando que la medida no responde a criterios técnicos, sino a motivaciones políticas. En el documento, defendieron además la incorporación de Vega, señalando que el cargo corresponde a una función técnica que no debiese estar sujeta a consideraciones partidarias. Asimismo, valoraron la gestión de Maturana, quien asumió el cargo en 2024 mediante el sistema de Alta Dirección Pública.

El conflicto ha generado preocupación en el ámbito gremial. El presidente regional del Colegio Médico de Chile, Luis Ignacio de la Torre, cuestionó la falta de reacción oportuna por parte del Ministerio de Salud frente a la situación. A su juicio, la crisis podría afectar gravemente la disponibilidad de especialistas en la Provincia de San Antonio, donde la formación y permanencia de profesionales ha requerido un esfuerzo sostenido durante años.

El dirigente también criticó el nivel de centralización en la toma de decisiones, señalando que resoluciones adoptadas desde Santiago pueden tener consecuencias directas en los equipos médicos locales. En ese sentido, advirtió que la eventual salida de profesionales con larga trayectoria evidencia debilidades en la gestión del sistema de salud y en la implementación de políticas públicas a nivel regional.

PPD Y TOHÁ SALEN EN DEFENSA DE VEGA

El Partido por la Democracia y la exministra del Interior Carolina Tohá manifestaron su apoyo a Jeannette Vega en medio de la controversia por su nombramiento en el sistema público de salud, denunciando una ofensiva basada en criterios ideológicos.

Tohá sostuvo que la situación refleja una señal preocupante del actual gobierno, acusando la existencia de conductas de persecución política. En ese sentido, advirtió que este tipo de acciones podrían marcar un giro hacia prácticas que calificó como “iliberales”, al cuestionar la presencia de profesionales en cargos técnicos por su trayectoria política.

La exjefa de gabinete también consideró grave que se transforme en conflicto la designación de una profesional con experiencia en el ámbito público, señalando que este tipo de cuestionamientos no ha sido habitual en democracia. A su juicio, el foco debería estar en las capacidades técnicas y no en la afiliación o historia política de los funcionarios.

En paralelo, el PPD difundió una declaración en la que acusó una “operación deliberada” contra Vega, afirmando que las críticas no apuntan a su trayectoria —que incluye roles en instituciones nacionales e internacionales— sino a su identificación con sectores progresistas.

La colectividad también cuestionó a dirigentes del Partido Republicano, a quienes atribuyó presiones públicas para revertir el nombramiento. Asimismo, advirtió que el caso podría sentar un precedente respecto al acceso a cargos públicos, alertando sobre eventuales exclusiones por razones políticas en el futuro. (NP-ChatGPT-Emol)