El Gobierno informó que al menos 17 personas fueron detenidas durante la marcha convocada este jueves por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y condenó las agresiones sufridas por estudiantes de la Pontificia Universidad Católica que se manifestaban en contra de la movilización.

El balance fue entregado por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, junto al delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina. La autoridad señaló que el número de detenidos podría aumentar una vez concluidos los procedimientos policiales y precisó que no se registraron saqueos ni funcionarios de Carabineros lesionados.

La manifestación fue convocada por la Confech en rechazo a eventuales recortes en educación asociados al proyecto de Ley de Presupuestos 2027 y contó también con la adhesión de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y el Colegio de Profesores.

Uno de los principales incidentes se produjo frente a la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica, donde estudiantes vinculados a los movimientos Solidaridad y Gremial se encontraban expresando una posición contraria a la movilización.

Los jóvenes habían desplegado un lienzo con la frase “No queremos un Chile paralizado, queremos un Chile que prospere” cuando un grupo de personas los agredió. De acuerdo con los antecedentes entregados, se registraron golpes y escupitajos contra los estudiantes.

La Universidad Católica informó posteriormente que diez alumnos fueron atendidos por su sistema de emergencias de salud y que cuatro de ellos debieron ser derivados al Hospital Clínico UC CHRISTUS para recibir atención médica.

La institución presentó además una denuncia ante Carabineros con el objetivo de que se investiguen las circunstancias de los hechos y se establezcan las responsabilidades correspondientes.

“Como Universidad, manifestamos nuestro absoluto rechazo a toda forma de violencia”, señaló la casa de estudios, que defendió el derecho a expresar distintas ideas y posiciones políticas dentro de un marco de respeto y sin poner en riesgo la integridad de las personas.

El subsecretario Pavez también condenó los hechos y sostuvo que el derecho a manifestarse no ampara las agresiones contra quienes mantienen posiciones diferentes.

“La posibilidad de manifestarse libremente en Chile no da derecho a agredir ni a violentar a quien piensa distinto”, afirmó. El subsecretario calificó los ataques como “absolutamente inaceptables” y pidió una condena transversal de lo ocurrido.

Pavez señaló además que el Ministerio de Seguridad analiza eventuales acciones legales relacionadas con los episodios de violencia y desórdenes registrados durante la jornada.

En paralelo, Carabineros intervino ante incidentes ocurridos durante el desplazamiento de la marcha por la Alameda, particularmente en sectores cercanos al Centro Cultural Gabriela Mistral y Santa Lucía. Durante esos procedimientos fueron utilizados carros lanzaagua y lanzagases.

Respecto del funcionamiento de la capital, el Gobierno informó que el tránsito por la Alameda fue normalizado después de la movilización. En Metro de Santiago se registraron interrupciones preventivas de energía debido a algunos incidentes, pero posteriormente el servicio retomó su funcionamiento habitual.

La agrupación Solidaridad rechazó las agresiones y sostuvo que continuará expresando sus posiciones de manera pacífica. “Podemos pensar distinto, podemos discutir sobre el futuro de la educación. Lo que no puede tener espacio en una universidad ni en una democracia es que a quienes piensan distinto se les responda con piedras, palos o poniendo en riesgo su integridad”, manifestó la organización.

La investigación deberá ahora determinar quiénes participaron en las agresiones registradas frente a la Universidad Católica y establecer las eventuales responsabilidades penales por los hechos.

CARABINEROS CIFRA EN SEIS MIL LOS ASISTENTES A LA MARCHA

En horas de la tarde, Carabineros ajustó a 31 personas las que fueron detenidas durante los incidentes registrados este jueves en la marcha convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) en el centro de Santiago.

La movilización comenzó cerca de las 10.30 horas y tuvo como punto inicial el sector de Plaza Baquedano. Desde allí, los manifestantes avanzaron hacia el poniente por la Alameda en una marcha que se extendió durante aproximadamente dos horas y media.

La actividad había sido autorizada previamente por la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, luego de contar con un informe favorable de Carabineros.

Según la institución policial, unas 6.000 personas participaron en la convocatoria. La Confech entregó una estimación considerablemente superior y aseguró que la asistencia se acercó a las 20 mil personas. Por lo tanto, no existe una cifra coincidente entre los organizadores y Carabineros respecto de la concurrencia.

La jornada registró distintos incidentes durante su desarrollo. Los hechos de mayor gravedad ocurrieron frente a la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica, donde un grupo de personas atacó a estudiantes que se manifestaban en contra de la movilización.

El episodio motivó previamente la condena de la propia universidad, que informó que diez estudiantes fueron atendidos por su sistema de emergencias y cuatro de ellos debieron ser derivados al Hospital Clínico UC Christus. La institución también presentó una denuncia ante Carabineros para que se investiguen los hechos y se determine la responsabilidad de los agresores.

Durante otros momentos de la jornada se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y personal policial en sectores de la Alameda, lo que llevó a Carabineros a utilizar elementos disuasivos para dispersar a algunos grupos.

La Confech, por su parte, calificó la convocatoria como un “triunfo” del movimiento estudiantil y cuestionó el procedimiento policial. A través de sus redes sociales, la organización denunció lo que calificó como “represión” de Carabineros, pese a que la marcha se encontraba autorizada.

El balance policial elevó a 31 el número de detenidos durante la jornada, una cifra superior a los reportes preliminares conocidos mientras todavía se desarrollaban los incidentes.

La movilización formó parte del paro nacional convocado por la Confech y se desarrolló en el contexto de las demandas estudiantiles vinculadas a educación y de la discusión del Presupuesto 2027.

KAST CONDENA AGRESIÓN DE ACTIVISTAS A ESTUDIANTES UC

El Presidente José Antonio Kast condenó este jueves los hechos de violencia registrados durante la marcha estudiantil convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) en el centro de Santiago y afirmó que el Presupuesto 2027 mantiene el financiamiento de los principales derechos sociales, pese a los cuestionamientos de las organizaciones universitarias por los ajustes contemplados en educación.

El Mandatario reconoció la legitimidad de las manifestaciones y del derecho de los estudiantes a expresar sus demandas, pero advirtió que las movilizaciones deben desarrollarse respetando a quienes sostienen posiciones diferentes y sin provocar daños a la propiedad.

“Hoy día se produjo una manifestación en Santiago que es legítima, en la que los estudiantes están levantando la voz por defender sus derechos. Esperamos que entiendan que en el Presupuesto hemos hecho todo por mantener los derechos sociales”, señaló.

Kast aseguró que el proyecto presupuestario presentado por el Ejecutivo contempla los recursos necesarios para mantener beneficios como las pensiones y la gratuidad en educación superior. Sus declaraciones se producen mientras las organizaciones estudiantiles cuestionan las reducciones previstas en determinadas partidas del Ministerio de Educación.

La movilización, convocada bajo la consigna “Ni un peso menos para la educación”, recorrió la Alameda y registró incidentes en distintos sectores del centro de Santiago.

Uno de los episodios de mayor gravedad ocurrió frente a la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica, donde un grupo de personas agredió a estudiantes que se manifestaban en contra de la convocatoria.

La universidad informó que diez estudiantes recibieron atención de emergencia y cuatro fueron derivados al Hospital Clínico UC Christus. Además, presentó una denuncia ante Carabineros para que se investiguen los hechos y se establezcan las eventuales responsabilidades.

El Presidente se refirió especialmente a ese episodio y sostuvo que las diferencias políticas o ideológicas no justifican las agresiones.

“Cuando uno se manifiesta también tiene que respetar al que piensa distinto, tiene que respetar la propiedad ajena. Y hoy se produjo una situación muy compleja entre jóvenes que pensaban distinto, y eso no puede volver a ocurrir”, afirmó.

Kast insistió en que una manifestación puede reunir a miles de personas sin que ello implique desconocer el derecho de otros ciudadanos a expresar opiniones contrarias. En ese contexto, llamó a rechazar las conductas violentas y comparó los incidentes con los problemas de seguridad registrados en algunos espectáculos deportivos.

“Tenemos que combatir la violencia en los estadios. Tenemos que combatir la violencia en manifestaciones que deben ser pacíficas”, sostuvo el jefe de Estado.

La jornada también estuvo marcada por enfrentamientos entre manifestantes y personal policial. Carabineros utilizó carros lanzaagua y gases lacrimógenos durante los incidentes, mientras que el balance posterior de la institución cifró en 31 las personas detenidas.

SCHALPER PIDE CONDENA TRANSVERSAL A LA VIOLENCIA OCTUBRISTA

El diputado de Renovación Nacional (RN), Diego Schalper, condenó los hechos de violencia registrados durante la marcha estudiantil convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) en el centro de Santiago y emplazó a los dirigentes de todos los sectores políticos a rechazar categóricamente las agresiones ocurridas en las inmediaciones de la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC). El parlamentario también cuestionó a los organizadores de la movilización y los llamó a asumir responsabilidades por los incidentes.

La manifestación se desarrolló este jueves en el marco de la discusión del Presupuesto 2027, bajo la consigna “ni un peso menos para la educación”, con el propósito de expresar el rechazo de las organizaciones estudiantiles a eventuales reducciones de recursos destinados al sector. Durante la jornada se registraron enfrentamientos con Carabineros y episodios de violencia que afectaron a estudiantes universitarios.

Uno de los incidentes ocurrió frente a la Casa Central de la Universidad Católica, en la Alameda, donde integrantes de Solidaridad UC y del Movimiento Gremial realizaban una contraprotesta mientras avanzaba la movilización convocada por la Confech.

De acuerdo con registros audiovisuales difundidos en redes sociales, un grupo de sujetos encapuchados atacó a los estudiantes mediante golpes y el lanzamiento de objetos y pintura. Las imágenes generaron cuestionamientos por las agresiones contra quienes participaban en una manifestación de signo distinto a la convocada por las organizaciones estudiantiles.

A través de su cuenta en la red social X, Schalper criticó lo ocurrido y advirtió sobre la necesidad de establecer una posición común frente a los actos de violencia en las manifestaciones públicas.

“Empezó octubre de pésima forma”, afirmó el legislador, en referencia a los incidentes registrados durante la primera jornada de movilizaciones estudiantiles del mes.

El diputado emplazó especialmente a los dirigentes políticos a pronunciarse sobre las agresiones, señalando que el rechazo a la violencia debe expresarse con independencia de las diferencias ideológicas o de las demandas que motiven las protestas.

“Emplazo a los líderes de todos los partidos —partiendo por los que se juntaron ayer— y sectores a condenar sin vacilaciones la violencia”, manifestó.

Schalper también dirigió sus críticas a las organizaciones responsables de convocar la marcha, al considerar que debieron prever la posibilidad de incidentes durante su desarrollo. En ese sentido, planteó que los dirigentes deben responder políticamente por las condiciones en que se realizan las movilizaciones y por las medidas adoptadas para prevenir agresiones.

“Que los organizadores se hagan cargo del (previsible) desenlace violento. ¡Tolerancia cero al octubrismo!”, agregó el parlamentario.

La referencia al “octubrismo”, expresión utilizada por determinados sectores políticos para cuestionar la violencia asociada al estallido social de octubre de 2019, formó parte del llamado de Schalper a impedir que las manifestaciones deriven en ataques contra personas o bienes públicos y privados.

Los hechos ocurridos frente a la Universidad Católica reabrieron el debate sobre la seguridad en las movilizaciones y el respeto al derecho de manifestación de grupos que mantienen posiciones contrapuestas. En este caso, las agresiones afectaron a estudiantes que expresaban públicamente una postura distinta de la sostenida por los convocantes de la marcha.

Las declaraciones del diputado se suman a las reacciones políticas generadas por la jornada, marcada tanto por las demandas estudiantiles relacionadas con el financiamiento de la educación como por los cuestionamientos a los episodios de violencia registrados durante su desarrollo.

El emplazamiento de Schalper apunta a que los partidos políticos y las organizaciones convocantes adopten una posición explícita frente a las agresiones, en medio de una controversia que ha trasladado parte de la atención desde las demandas presupuestarias de los estudiantes hacia las condiciones de seguridad y convivencia durante las manifestaciones.

LAURA MLYNARZ (FECH) RECHAZÓ AGRESIONES A ESTUDIANTES UC

Por su parte, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), Laura Mlynarz, rechazó las agresiones ocurridas durante la convocatoria, pero también cuestionó la actuación de Carabineros.

La dirigente señaló que la Confech condena todas las situaciones de violencia registradas durante la jornada, incluido el enfrentamiento entre estudiantes de posiciones diferentes.

“También condenamos y encontramos inaceptable la situación ocurrida de un enfrentamiento entre estudiantes. Consideramos que es importante seguir levantando los espacios de discusión cuando tenemos diferencias”, afirmó.

Sin embargo, Mlynarz acusó un uso desproporcionado de los medios policiales de dispersión y sostuvo que el despliegue afectó a estudiantes y trabajadores que participaban en una movilización que, según su evaluación, fue mayoritariamente pacífica.

La presidenta de la FECh cuestionó especialmente la utilización de gases lacrimógenos y carros lanzaagua, asegurando que numerosos asistentes resultaron afectados durante el procedimiento policial.

La controversia se produce en medio del inicio de la discusión del Presupuesto 2027, cuyo proyecto contempla un aumento global de recursos para Educación, aunque incluye reducciones en programas específicos. El Gobierno sostiene que los principales beneficios sociales se encuentran financiados, mientras las organizaciones estudiantiles mantienen sus cuestionamientos a los ajustes propuestos. (NP-ChatGPT-Emol-Cooperativa)