US$ 9.941 mills. de menos ingresos fiscales por exenciones y regímenes especiales

US$ 9.941 mills. de menos ingresos fiscales por exenciones y regímenes especiales

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El sistema tributario chileno contempla una serie de exenciones y regímenes especiales mediante los cuales el Fisco, a través de la menor recaudación, favorece a determinadas actividades, sectores, ramas o grupos de contribuyentes.

¿Cuál es la idea? Aliviarles la carga impositiva para fomentar su desarrollo. La institucionalidad la define como “gasto tributario”.

Cada año en el marco del diseño de la Ley de Presupuestos, el Servicio de Impuestos Internos (SII) calcula cuánto dejará de percibir el Fisco por dicho concepto, el que para el próximo año alcanzará montos millonarios.

Acorde con el reporte, los regímenes especiales y las exenciones fiscales significarán menores ingresos públicos por US$ 9.941 millones el próximo, lo que equivale a un 3,1% del PIB.

Para ponerlo en perspectiva, dichos recursos superan el monto total de la recaudación esperada en régimen para la reforma tributaria aprobada en el gobierno anterior, que en su momento se estimaba en 3,03% del Producto, que en ese momento se asimilaba a unos US$ 8.300 millones.

El informe revela que dicha cifra es la más alta en los últimos tres años (ver tabla).

“Por lo general, el gasto tributario se traduce en el otorgamiento de exenciones o deducciones tributarias, alícuotas diferenciales, diferimientos y amortizaciones aceleradas, entre otros mecanismos”, señala el documento, realizado por la Subdirección de Gestión Estratégica y Estudios Tributarios del SII.

PARTIDAS RELEVANTES

El gasto tributario tiene varios sectores que beneficia, además de partidas específicas a nivel de impuestos.

Como un todo, el impuesto a la renta se lleva el mayor peso en los recursos que dejará de recaudar el Fisco, con más de US$ 7.000 millones -un 2,26% del Producto-.

En el detalle, la mayoría de los recursos se enfocan en las personas, con más de US$ 3.800 millones en tratamientos especiales, mientras que un poco más de US$ 3.400 millones se reservan para las compañías.

Del total de los recursos, más de US$ 5.000 millones se destinan al diferimiento del pago de impuesto, mientras que casi US$ 1.000 millones a deducciones que pueden ser aprobadas como gasto necesario para la renta (ver tabla).

Más atrás en términos de categorías macro se ubican los tratamientos especiales para el Impuesto al Valor Agreado (IVA), con sobre US$ 2.500 millones -un 0,8% del Producto-. Entre estos, lideran las exenciones y hechos no gravados para algunos bienes y servicios, seguido de los créditos por el gravamen y los diferimiento del pago de los tributos.

El impuesto a los combustibles es la última categoría en términos de magnitud, con apenas US$ 86 millones que son en su totalidad producto de las devoluciones por el pago del gravamen a determinados sectores.

El informe del SII resume que del total de los tratamientos especiales y exenciones,el 52,84% -US$ 5.253 millones- se destinan a ahorro e inversión, mientras que el 10,68% (US$ 1.062 millones) a educación y el 8,23% (US$ 818 millones) a salud.

La normativa también incluye beneficios especiales para el sector inmobiliario, el segmento PYME, transporte y seguros. (DF)

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