Un pacto que hará historia-Isabel Plá

Un pacto que hará historia-Isabel Plá

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Cuando el lunes, al filo de la medianoche, se cerró el plazo para inscribir candidaturas para gobernadores regionales, alcaldes, concejales y constituyentes, la centroderecha dio una señal de unidad que probablemente hará historia.

Especialmente importante es el pacto para la elección de constituyentes, que sumó a Acción Republicana a una lista única en todo el país junto a Chile Vamos y a candidaturas independientes. Es un pacto importante no solo porque el sistema electoral que elegirá a los 155 integrantes de la Convención requiere de una estrategia que concentre votación, sino también porque la misión de quienes serán elegidos es de enorme trascendencia y exige visión compartida.

La oposición va en varias listas en todas las elecciones del 11 de abril. Sus líderes saben que la imposibilidad de concurrir en un solo pacto, al menos a la Convención Constituyente, tendrá un costo electoral, aun cuando no sabemos las dimensiones. La razón de fondo que impidió esa unidad no es la estrategia ni el sistema electoral. Tampoco se trata de pequeñeces o voluntarismos.

A la izquierda le gusta reclamar con insistencia que la derecha está “sobre representada”. Lo dijeron durante 25 años, cuando el sistema que elegía a diputados y a senadores era el binominal. Hasta que lograron modificarlo a uno proporcional. Curiosamente, elegidos los parlamentarios de Chile Vamos en el 2017 con ese nuevo sistema, también les pareció que estaban sobre representados.

La derecha tiene una visión de base compartida en temas esenciales, obviamente con matices, sensibilidades y estilos diferentes y con divergencias en otras materias. Es un sector con menos ideología, más orientado al propósito que al simple ejercicio de la política y, por eso mismo, con más convergencia. Ahora, las diferencias entre los partidos de Chile Vamos y la derecha de José Antonio Kast son una milésima parte de las que tiene la DC con el PC. Son Heraldo Muñoz y Fuad Chahín, presidentes del PPD y de la DC respectivamente, quienes lo han dicho con todas sus letras: el primero para acusar al PC de cruzar “una línea fundamental para la izquierda democrática”, a propósito del respaldo a Maduro; y el segundo para recordarle a los chilenos que (la DC) “tenemos diferencias profundas con el PC”.

De manera que Chile Vamos no está hoy “sobre representado” en el Congreso, ni lo estará en la Convención Constituyente. Simplemente, sus partidos y movimientos comparten una visión para Chile. Democracia: representativa y separación de poderes. Economía: libertad con reglas claras (unos quieren más regulaciones, otros menos impuestos, pero lo esencial es compartido). Y en una cuestión hoy extremadamente urgente como el combate a la violencia y a la delincuencia: tolerancia cero, estado de derecho y protección a las víctimas.

Para escribir una Nueva Constitución se necesitaba hacer todos los esfuerzos que permitieron inscribir ese pacto la noche del 11 de enero. Todo lo que vino después, como la absurda polémica por una candidata a constituyente incorporada por Republicanos, son pataleos de ahogado, que traslucen la frustración de una izquierda dividida, frente a una derecha que ha entendido lo que se juega Chile: su destino, la libertad y las bases del progreso en todos los sentidos. (El Líbero)

Isabel Plá

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