Tedeum Evangélico: piden que plebiscito “no nos divida entre amigos y enemigos”

Tedeum Evangélico: piden que plebiscito “no nos divida entre amigos y enemigos”

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Con no más de 50 personas, sin coro y en el exterior de un templo. Así, de forma poco usual, se llevó a cabo esta jornada el tradicional Tedeum Evangélico de Fiestas Patrias, actividad en la que participó el Presidente, Sebastián Piñera, y las más importantes autoridades del país.

La actividad, producto de la pandemia del Coronavirus, cambió radicalmente su desarrollo. Por ejemplo, se acordó su duración, pasando de más de dos horas a solo 60 minutos. Además, existió distancia social y todos los asistentes debieron usar mascarilla.

La ceremonia del mundo evangélico y protestante estuvo marcado la situación actual que vive el país y sus desafíos a futuro, como el plebiscito por una nueva Constitución. Es así como la homilía se dividió en dos partes, concentradas en la fe y la esperanza.

También hicieron referencia a la situación del país a raíz del avance del Covid-19, agradeciendo el trabajo del personal sanitario y lamentando los fallecidos producto del virus.

El primero en tomar la palabra fue el obispo, José Rivas, moderador del Foro Pastoral y presidente de la Iglesia Pentecostal Trinidad.

“Debemos orar y recobrar la confianza en nuestras caídas instituciones y ser parte de la solución, colaborar y orar por ellos”, dijo el pastor.

Agregó que “tenemos un sueño para Chile. Que Chile vuelva sus ojos a Dios, que le busque mientras pueda ser hallado. Y si buscamos a Dios lo hallaremos. Y si lo hallamos, él derramará de su espíritu con abundancia sobre nuestro país, sobre su gente, sobre nuestras autoridades, para que siga habiendo la protección de los principios antropológicos y cristianos como, por ejemplo, la protección de la vida del no nacido, protección de la vida del más necesitado, del enfermo, del discapacitado y del adulto mayor”.

«¿Para qué necesitamos la protección del espíritu santo? Para la protección de la familia y el natural derecho de los padres en la educación de sus hijos, para que Estado siga garantizando la libertad de los individuos en su libertad personal, política, social, religiosa, la libertad de expresión, con la debida protección a sus lugares de culto e integridad de sus miembros, para que el Estado garantice la vida y seguridad de nuestros compatriotas, sobre todo en La Araucanía”, agregó.

Y reforzó: «¿Para qué necesitamos el derramamiento del espíritu santo? Para que el país en definitiva pueda encontrar la armonía necesaria para enfrentar una crisis profunda que tiene desorientado a todos. Queridos, nuestro país y su gente es maravillosa. Y en el nombre de Jesús y por la fe en él, volvamos a la cordura, a la verdad, a la justicia, salvemos el país que hemos construido con tanto esfuerzo y que debemos mejorar trabajando y no destruyendo”.

Tras estas palabras, fue el turno del obispo, Emiliano Soto, presidente de la Mesa Ampliada de Organizaciones Evangélicas.

“Jamás perdamos la esperanza en Jesucristo, nuestro líder. Podrán venir tiempo peligrosos, podremos pasar situaciones que tengamos que enfrentar conflictos, inclusive entre nuestros propios hermanos. Hay violencia, hay problemas de salud, sanitarios, hay cosas que están ocurriendo dentro de nuestra realidad país, pero por sobre toda las cosas, debemos de apuntar a los que por misericordia hemos nacido, el recibir fe y esperanza de que nos irá bien”, indicó.

En ese sentido aseguró que «hoy estamos aquí para renovar nuestras fuerzas, continuar avanzando, para desarrollar la tarea y la misión que Dios nos encomendó a todos. Tenemos esperanza, de parte de Dios, para todos los chilenos. Para el Poder Ejecutivo, para el Presidente, sus ministros, el Poder Legislativo, para el Poder Judicial, para todas las instituciones de las FF.AA, hay esperanza en un Dios todo poderoso”

“Para nosotros los chilenos, a pesar de estar viviendo tiempos complejos, hay esperanza en un Dios que todo lo puede”, complementó.

Para asegurar, además, que «tenemos desafíos por delante, sí, tenemos un plebiscito a futuro, pero ese plebiscito que no nos divida entre amigos y enemigos. Dios tiene el control de Chile, de nuestro país, tengamos paz en nuestros corazones, porque si decimos que Dios tiene el control de Chile nos irá bien”.

Finalizada la ceremonia, el ministro del Interior, Víctor Pérez, aseguró que “creo que el mensaje que se nos ha entregado es un mensaje clarificador, esperanzador, en que lo importante es la unidad de los chilenos, tener fe y esperanza y alejarnos de la división y la destrucción”.

“Acogemos el llamado de los pastores para trabajar fuertemente en unidad, por la esperanza en el futuro, por trabajar por el progreso y desarrollo”, concluyó.

 

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