No da lo mismo

No da lo mismo

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La candidatura de Carolina Goic a la presidencia de la República, tuvo su origen en una decisión política adoptada meses atrás por la Democracia Cristiana. Dicha decisión de efectos políticos importantes, fue tomada por los órganos superiores de la colectividad partidaria, luego de una discusión y debate que determinó por, una sustancial mayoría, los razonamientos políticos y programáticos que avalaban el derrotero elegido y a la vista estaban los efectos políticos que lo resuelto importaba.

Desde la recuperación de la democracia, en las dos versiones que ha adoptado la centroizquierda para coaligarse a la hora de presentar su opción en las presidenciales -Concertación, Nueva Mayoría- se optó por acuerdo político, la primera vez, o diversos tipos de primarias en las veces siguientes para converger en una sola candidatura.

En esta oportunidad, y teniendo presente lo ocurrido en los otros partidos que forman la coalición, particularmente en el Partido Socialista en cuanto optó por una candidatura disruptiva del eje articulador PS- DC y terminó alineando su opción bajo una candidatura ajena, de planteamientos difusos -situación que no ha mejorado con el correr del tiempo-, lo que fue, qué duda cabe, una de las circunstancias determinantes, la DC optó por una candidatura propia.

La semana recién pasada,un número no despreciable de militantes del Partido Demócrata Cristiano, entre ellos unos pocos parlamentarios y miembros de sus instancias de conducción, efectuó una declaración pública, a mi juicio inoportuna y equivocada. 
Inoportuna, porque pone el foco en una eventualidad electoral que está por verse y muy prontamente, y hace presumir, más allá de la intención, que desde ya hay que ponerse en un escenario diverso al que motiva toda campaña electoral, triunfar, en este caso estar en el voto de la segunda vuelta electoral. Equivocada, es a mi juicio lo más grave, pues permite presumir al electorado potencial que da lo mismo votar por uno o por otro, borrándose con el codo aquello que fue razón básica para llevar una candidatura.

En efecto, la propia declaración en comentario, en uno de sus párrafos consigna que haber llevado dos candidatos en la Nueva Mayoría constituyó “una grave falla que hemos cometido y debemos intentar minimizar en sus consecuencias”. Esa afirmación es absolutamente contradictoria con lo resuelto democráticamente, y dicho a estas alturas del proceso electoral solo produce el efecto de confusión. Ya llegará la oportunidad de tomar decisiones, con arreglo al resultado electoral del 19 de noviembre. Por cierto, en uno u otro caso serán decisiones importantes, donde los mandatarios debieran tener presente los efectos de cada paso que se dé, y evitar al poco andar el argumento, “nos equivocamos”.

Por ahora insistamos que “no da lo mismo”, y justamente aquello es lo que justifica la candidatura de Carolina Goic. No da lo mismo para los desafíos que le esperan al país, no da lo mismo para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, para volver a crecer con fuerza y para continuar con prudencia los cambios que nuestra sociedad requiere. No da lo mismo. (La Tercera)

Jorge Burgos

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