Hoy es un día conmovedor para los demócratas del mundo.
Se lleva a cabo la ceremonia que sella a María Corina Machado como la Premio Nobel de la Paz 2025. Periodistas de todo el mundo se preguntan si asistirá o no, si podrá reencontrarse con su madre, con sus hijos, si tendrá siquiera la libertad de recibir este galardón que reconoce no solo su lucha, sino la del pueblo venezolano y la defensa de las democracias en tiempos oscuros.
Desde la clandestinidad ha sostenido una batalla sin igual. Su carácter, su liderazgo y su generosidad estremecen.
Representa la determinación de tantos que han debido huir o resistir bajo un régimen que persigue, amenaza y destruye familias.
Si ella no aparece hoy, será precisamente por lo que este premio denuncia: el miedo impuesto por una dictadura y la fuerza moral de quienes no se rinden.
Y si logra asistir, seremos millones a su lado, recordando al mundo que ninguna dictadura puede silenciar para siempre la legitimidad democrática ni la fuerza de un pueblo decidido a recuperar su libertad. (El Mercurio Cartas)
Iris Boeninger
