Los ajustes de cuentas del Frente Amplio

Los ajustes de cuentas del Frente Amplio

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Hasta altas horas de la noche del miércoles la mesa nacional del Frente Amplio discutió los últimos hechos que han remecido al conglomerado: las renuncias de los diputados Vlado Mirosevic y Pamela Jiles a las presidencias de las comisiones de Relaciones Exteriores y Familia, respectivamente.

Recién pasadas las 12 de la noche lograron redactar un comunicado a nombre del bloque, que comenzó a ser difundido. Lo planteado en el documento, sin embargo, no encontró el respaldo unánime de toda la coalición.

“La ciudadanía ha depositado su confianza en nuestra bancada para que impulse nuestro programa de transformaciones desde todos los lugares de incidencia en los que estamos en el Congreso. Hacemos un llamado a todos nuestros parlamentarios y parlamentarias a que retomen los roles acordados en sus respectivas comisiones y defiendan el mandato de la ciudadanía desde dichos espacios”, decía el tercer punto de la declaración pública, planteamiento que fue rechazado por el Movimiento Democrático Popular y el Partido Igualdad.

Ambas dimisiones tenían motivos diferentes. Mirosevic resintió las críticas internas que recibió por sus constantes condenas a la situación política y social que se vive en Venezuela y Nicaragua. Jiles, en tanto, acusó falta de lealtad del propio Mirosevic y de Renato Garín (RD), quienes respaldaron la sanción que se le cursó por increpar al diputado Ignacio Urrutia (UDI) luego de que este último calificara a las víctimas de la Comisión Valech como “terroristas”. Sin embargo, la secuencia de ambas renuncias, que se desencadenaron en poco más de 24 horas, reflotaron los duros diagnósticos sobre la falta de experiencia política que ha evidenciado el Frente Amplio en su desembarco como bloque en el Congreso (ver entrevista). “Estamos dando un triste espectáculo en nuestras faltas de coordinaciones”, acusó el diputado RD Giorgio Jackson.

La dimisión de Mirosevic puso en la palestra una disputa interna que existe hace meses en el Frente Amplio, incluso de antes que asumieran los 17 nuevos diputados en el Congreso.

Algunas de las fuerzas políticas del bloque, como Poder Ciudadano, el Movimiento Democrático Popular y el partido Igualdad han explicitado su apoyo a los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Cuba, asegurando que no existen vulneraciones a los DD.HH. por parte del Estado. Un punto que ha sido duramente cuestionado por otras colectividades del bloque.

El Partido Liberal fue uno de los primeros que tomó esta bandera. Desde la campaña presidencial y la elaboración del programa de gobierno fueron categóricos en calificar la situación de dichos países como antidemocráticas.

En los últimos meses se sumaron algunos diputados de Revolución Democrática, como Pablo Vidal, y el diputado Gabriel Boric del Movimiento Autonomista, quien escribió un documento profundizando en la línea ya expresada por Mirosevic. Una postura que también fue defendida por la excandidata presidencial del sector, Beatriz Sánchez.

Algunos movimientos y partidos, sin embargo, han optado por no pronunciarse de manera pública sobre estos conflictos.

“Estoy cansando de críticas internas” acusó Mirosevic al momento de renunciar a la presidencia de la comisión, en alusión a los cuestionamientos de la diputada Claudia Mix y el excandidato presidencial Alberto Mayol. Este último, además, había encendido aún más el debate sobre la materia en los últimos días, con una dura columna de opinión publicada en The Clinic contra la postura asumida por Boric.

Cercanos a Mirosevic explican que al dimitir buscaba que el Frente Amplio tomara una postura clara en este debate. En esa línea, desde el Partido Liberal valoran que la mesa nacional haya emitido un pronunciamiento sobre esta materia.

“Las fuerzas del Frente Amplio tienen un compromiso con la defensa universal de los DD.HH.. Hemos enfrentado los intereses que en nuestro país impiden activamente el pleno respeto de estos, acompañando a quienes llevan años luchando por justicia y verdad. Seguiremos luchando contra la impunidad, denunciando las decisiones del gobierno que avalan el negacionismo”, dice el comunicado de la mesa.

El documento fue valorado por los sectores que sostienen una postura similar a la del PL, los que destacan que “es primera vez que el Frente Amplio se pronuncia de manera clara al respecto”, pese a que la declaración no hace referencia explícita a lo que sucede en Venezuela, Cuba o Nicaragua.

Sus detractores, sin embargo, cuestionan a Mirosevic su victimización y que haya personalizado el debate. “Las cosas no se resuelven renunciando”, acusó la presidenta de Poder Ciudadano, Karina Oliva, en La Tercera.

Desde la mesa nacional del Frente Amplio sostienen que la estrategia del PL tras la renuncia de Mirosevic estaba funcionando y, pese a que muchos lo consideraron una “irresponsabilidad” y “un error político”, había logrado presionar al bloque a tomar una postura.

Sin embargo, dicen las mismas fuentes, la renuncia de Jiles cambió el escenario. Su decisión, resienten en el bloque, cambió el giro del debate y tensionó aún más las relaciones en el Frente Amplio, donde muchos acusan a ambos parlamentarios de promover lógicas “personalistas” e “inmaduras”.

Este último término fue usado por el alcalde Jorge Sharp. “Es momento de pasar a una nueva etapa en el Frente Amplio. Dejar atrás la inmadurez y peleas internistas y proponernos, desde la base de la sociedad, ser la primera fuerza política. ¿Vamos a seguir tratando al que piensa distinto de incoherente o a construir desde nuestra diversidad?”, escribió en Twitter.

Así, la discusión respecto de los DD.HH. pasó a segundo lugar en este conflicto. Sobre el llamado de la mesa a que los parlamentarios retomen sus cargos en sus respectivas comisiones, cercanos de ambos diputados aseguran que están muy lejanos a retractarse. Una nueva señal, aseguran en el bloque de izquierda, que revela la escasa influencia que ejerce la mesa nacional en el devenir del Frente Amplio.

La Tercera/Agencias

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