La UDI y los derechos humanos

La UDI y los derechos humanos

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La defensa de la democracia y los derechos individuales de las personas son dos aspectos que están claramente consagrados en la declaración de principios de la UDI desde sus inicios. Consecuente con aquellos valores es que como partido apoyamos el proceso de recuperación democrática que está encabezando el Presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, con quien me reuní hace unos días en Brasil para expresarle el apoyo mayoritario de los chilenos, y de la UDI, a la causa que lidera para terminar pacíficamente con la dictadura que tiene sometido a ese país.

Se trata de valores universales que se deben defender sin importar el color político o la orientación ideológica que se tenga. Y por lo mismo, si bien Juan Guaidó es un dirigente de centroizquierda, en la UDI no nos perdemos un instante en apoyar su compromiso con la democracia y los derechos humanos.

En Chile, es precisamente una parte de la izquierda la que se ha negado a condenar abiertamente al gobierno dictatorial de Nicolás Maduro, y son los que le enrostran a la UDI, cada vez que pueden, una “supuesta falta de autoridad moral” para hablar de derechos humanos, argumentando que algunos dirigentes del partido participaron en el gobierno militar. Argumentos que, además de tendenciosos, tienen un componente de hipocresía, porque quienes nos acusan de no tener autoridad moral en materia de derechos humanos defendieron en el pasado, y lo siguen haciendo ahora, regímenes de izquierda, que a lo largo de la historia han provocado millones de muertos.

En sentido contrario, en un contundente compromiso con la defensa de la democracia y los derechos fundamentales, y en un claro gesto de reconciliación, la UDI publicó en 2003 un documento titulado “La paz ahora, propuesta de la UDI sobre derechos humanos”. En él no sólo se reconocieron las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el gobierno militar, sino que además se planteó fórmulas de reparación para las víctimas de esos atropellos. Se trató de una acción concreta que no deja lugar a dudas respecto a la postura de la UDI en este tema, y que representa una señal potente de los lineamientos que nos guían, con una mirada de futuro, pero haciéndonos cargo del pasado.

No sólo resulta contradictorio, sino que hasta chocante, que quienes nos enrostran una supuesta incongruencia en derechos humanos sean los mismos que abrazan regímenes como el de Cuba o Corea del Norte, y que se alegran por el asesinato del senador y fundador de la UDI en plena democracia, y hasta se reúnen con uno de los terroristas autores de ese alevoso crimen, que luego de casi tres décadas se mantiene en completa impunidad.

En la UDI tenemos la conciencia tranquila en materia de derechos humanos, y nos sentimos con plena libertad y sin complejos para hacer una defensa de ellos donde sea que se estén vulnerando. No vamos a claudicar en la tarea permanente de promover y fortalecer estos valores universales y seguiremos avanzando en la construcción de una sociedad libre y comprometida con la defensa de los derechos fundamentales, porque forma parte de nuestra esencia y de la UDI que soñó y forjó Jaime Guzmán. (El Líbero)

Jacqueline van Rysselberghe

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