A menos de 48 horas de su victoria electoral, el Presidente electo, José Antonio Kast, aterrizó este martes en Buenos Aires para sostener su primera cumbre bilateral con el mandatario argentino, Javier Milei. La cita busca cimentar una alianza estratégica centrada en la seguridad regional y la reactivación económica, marcando un giro radical en la política exterior chilena hacia una sintonía directa con la administración libertaria del país trasandino.

Antes de su partida, Kast advirtió sobre un posible “efecto rebote” derivado de su endurecimiento en el control fronterizo. El futuro mandatario explicó que el cierre de los pasos irregulares en el norte de Chile —en los límites con Bolivia y Perú— podría desplazar los flujos migratorios hacia territorio argentino. “Hay que advertirlo y conversarlo para tomar las medidas adecuadas para que esto no afecte a Argentina”, señaló, subrayando la necesidad de una coordinación binacional inédita en materia migratoria.

En el ámbito económico, la gira destaca por la presencia de una comitiva empresarial de alto nivel. Kast viajó acompañado por Susana Jiménez, presidenta de la CPC, y Rosario Navarro, líder de la Sofofa, en una señal de respaldo al sector privado. Jiménez valoró la invitación como un gesto clave para potenciar agendas de crecimiento, desregulación y estabilidad que ambos países pretenden compartir bajo el nuevo ciclo político.

Uno de los puntos que genera mayor expectación es la reunión de Kast con el economista José Luis Daza, actual viceministro de Economía en Argentina. Aunque el Presidente electo matizó que el encuentro busca “conversar sobre la recuperación argentina”, el nombre de Daza encabeza las apuestas para asumir el Ministerio de Hacienda, compitiendo en el diseño del futuro gabinete con figuras como Rosanna Costa y Jorge Quiroz.

La agenda en Buenos Aires también incluye una cita protocolar con el actual embajador chileno, José Antonio Viera-Gallo, con quien Kast coordinará los primeros pasos de la transición diplomática. Este viaje inicial no solo busca fortalecer lazos con un vecino estratégico, sino también enviar un mensaje de certidumbre a los mercados internacionales al mostrar una alineación política con las potencias económicas emergentes del cono sur.

Con este despliegue, Kast busca adelantarse a los desafíos de su administración, posicionando la seguridad fronteriza y la inversión privada como los pilares fundamentales de su gestión antes de la toma de posesión formal. La sintonía con Milei se perfila así como el eje central de un nuevo bloque regional que prioriza el orden público y la libertad económica.

DECLARACIONES DE MILEI SOBRE “LA JUSTICIA SOCIAL”

En un encendido discurso durante un acto de la Fundación Faro, el presidente de Argentina, Javier Milei, profundizó su ofensiva ideológica al calificar la justicia social como “una cuestión de ladrones”. Ante un auditorio afín, el mandatario defendió su programa económico y realizó un llamado a intensificar la “batalla cultural” contra los sectores de izquierda, a quienes responsabiliza de obstaculizar el progreso del sector privado.

Milei sostuvo que el Estado de bienestar es un modelo inviable que asfixia a los generadores de riqueza. En su análisis, el mandatario planteó que la existencia del Estado representa un “fracaso de la sociedad” para organizar sus conflictos, insistiendo en que la mejor política pública es el achicamiento de la estructura estatal. Durante su intervención, utilizó calificativos como “vampiros profesionales” y “vagos” para referirse a sus detractores políticos.

Respecto a los resultados de su gestión, el jefe de Estado argentino aseguró haber eliminado el déficit fiscal y reducido la carga tributaria. Asimismo, afirmó que “doce millones de personas” han salido de la pobreza bajo su administración, una cifra que ha sido objeto de debate y cuestionamiento por parte de diversos observatorios económicos independientes. Milei atribuyó las recientes inestabilidades en el mercado cambiario a un “ataque especulativo permanente” que, según dijo, no logró desestabilizar su programa.

El mandatario también aprovechó la instancia para respaldar a su gabinete, destacando la labor de Federico Sturzenegger en la desregulación y de Sandra Pettovello en Capital Humano. De esta última, resaltó la eliminación de los intermediarios en la ayuda social, a quienes denominó “gerentes de la pobreza”. Además, agradeció la gestión del canciller Pablo Quirno en la obtención de asistencia financiera internacional y el diálogo estratégico con Estados Unidos.

Al inicio de su alocución, Milei expresó su solidaridad con la comunidad judía tras el reciente tiroteo en Sídney durante la festividad de Janucá, que dejó 16 fallecidos. El presidente vinculó estos hechos de violencia con la urgencia de su lucha ideológica, señalando que este tipo de actos refuerzan la importancia de la confrontación cultural que lidera su administración.

La intervención del líder trasandino se produce en un momento de alta sintonía con sectores de la derecha regional, coincidiendo con la reciente visita del presidente electo de Chile, José Antonio Kast, a Buenos Aires. Ambos mandatarios parecen consolidar un eje político basado en la reducción del Estado y el combate frontal a las ideas de izquierda en el Cono Sur. (NP-Gemini-Cooperativa)