El árbol era más alto que la montaña-Sergio Lehmann

El árbol era más alto que la montaña-Sergio Lehmann

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Comenzamos 2021 con la expectativa de dejar atrás prontamente la pandemia, cuyo impacto económico y social, como bien sabemos, ha sido gigantesco. Las perspectivas de repunte económico se basan en los fundamentos de cada economía, pero además en la capacidad para vacunar lo más rápidamente posible a la población, de forma de adquirir la inmunidad de rebaño. En ese ámbito Chile ha destacado, exhibiendo la mayor tasa de avance en vacunación del mundo, lo que permitiría alcanzar hacia fines del primer semestre un 80% de la población vacunada, que llevaría hacia una casi completa normalidad en el funcionamiento de la economía.

Como bien escribió nuestro poeta Vicente Huidobro en el caligrama Paisaje, es posible encontrar árboles más altos que las montañas. ¿Qué podemos leer de esa notable frase? Pues que más allá de los obstáculos, complejidades o montañas que pudieran bloquear nuestro camino, las raíces profundas que podemos ir sumergiendo en la tierra nos dan las bases para crecer y desarrollarnos. Tal vez solo unos pocos montañistas excepcionales, como lo fue Juan Pablo Mohr, tienen la capacidad para alcanzar todas las cumbres que se les pongan por delante. Pero volviendo a la economía, solo aquellos que han ido fortaleciendo las bases para el desarrollo, tienen la oportunidad de abordar con éxito una crisis. Chile ha debido en lo último enfrentar una triple crisis: la pandemia, estallido social y una crisis política. Frente a este enorme desafío hemos tenido más espacio que cualquier otra economía emergente para responder con una política fiscal ultra-estimulativa, acciones potentes de la política monetaria y, en lo más reciente, con un plan de vacunación que destaca a nivel mundial por la agilidad y amplia disponibilidad de vacunas. Esto, por cierto, no es casualidad. Responde, en lo que a las medidas económicas adoptadas se refiere, a un marco robusto caracterizado por la responsabilidad fiscal y, del lado monetario, a un Banco Central de clase mundial. Por el lado sanitario, ha sido clave la red de salud pública y experiencia en materia de vacunación que hemos desarrollado, junto con haber previsto de forma oportuna la necesidad de disponer de holguras suficientes en vacunas para inmunizar a la toda la población a la mayor brevedad posible.

Lo anterior lleva a proyectar que la economía chilena crecerá en torno a 6% este año, lo que permitirá mucho antes de lo previsto recuperar los niveles de actividad que veíamos antes de la crisis. Vamos a destacar dentro de las economías emergentes, de la mano con un fuerte crecimiento de la inversión y las exportaciones. Las mejores perspectivas globales, favorable sentimiento y alzas en los precios de commodities sin duda ayudan, pero para recuperar el dinamismo de la forma que lo haremos, exige fundamentos que solo unas pocas economías a nivel global pueden exhibir, a pesar del debilitamiento reciente de nuestra institucionalidad.

Pero los desafíos que enfrentamos en lo próximo no son menos exigentes. Es fundamental reafirmar que para hacer más frondoso un árbol se requiere de raíces profundas. Políticas que no apunten en esa dirección arriesgan con debilitar su crecimiento, menguar sus frutos e incluso secarlo. Hemos pasado por duras pruebas durante el último año y medio, que nos permitirá corregir el rumbo en algunas áreas de forma de alcanzar un desarrollo más equilibrado. Pero es fundamental no descuidar las raíces, de forma de sobrepasar con éxito la próxima montaña que se nos ponga en el camino. (DF)

Sergio Lehmann

 

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