Dilema de Kast y Boric: un Ministro del Interior para tiempos inquietos

Dilema de Kast y Boric: un Ministro del Interior para tiempos inquietos

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“La ley tiene que cumplirse y no puede ser esto de los desórdenes permanentes los días viernes”, dijo el candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, en el pasado debate de Anatel ante la consulta del periodista Iván Valenzuela sobre qué haría en un eventual gobierno frente a las manifestaciones que se realizan cada fin de semana en el sector de Plaza Baquedano-Dignidad.

Las palabras del presidenciable, además de ser sorpresivas, automáticamente le ponían una difícil prueba a su futuro ministro del Interior, en caso de ganar este domingo, pues en su calidad de responsable del orden público y la seguridad le tocaría diseñar inmediatamente un plan para controlar las manifestaciones en ese sector a solo días de asumir.

“Nadie quiere Interior”, admiten en el Frente Amplio. Y en el mismo equipo asesor del candidato creen que es una cartera que será difícil encontrarle interesados. De hecho, hoy no existe un candidato claro para asumir ese ministerio.

La vacante tendría una explicación: Para un dirigente de izquierda, que probablemente se forjó en movimientos sociales y en protestas, es una responsabilidad sumamente compleja tener que tomar la decisión de reprimir policialmente si es que una manifestación escala hacia la violencia.

Además, en el gobierno de Sebastián Piñera, el único ministro que fue sancionado por una acusación constitucional fue precisamente un titular de esa cartera (Andrés Chadwick) debido a la sensibilidad que existe por las violaciones a los DD.HH.

JACKSON Y MONTES

Por lo general desde 1999, el candidato o candidata natural para asumir el Ministerio del Interior es quien ha sido el jefe político de la campaña, que en los medios de prensa suele llamársele generalísimo.

Esa función en el comando de Boric es ejercida por el diputado RD Giorgio Jackson, quien para algunos colaboradores influyentes de la candidatura de Apruebo Dignidad, debiera asumir el rol de jefe de gabinete en un eventual gobierno dada su experiencia de ocho años como parlamentario y haber sido el brazo del presidenciable en toda la campaña.

Fuentes del comando señalan que el problema es que Jackson ha transmitido internamente que prefiere no ser el titular del Interior, sino ocupar otros roles, incluso, tras bambalinas, como jefe de asesores en un “Segundo Piso”, en una posible administración de Apruebo Dignidad. Sería la primera vez en 20 años que el jefe político del comando desiste de ser el jefe de gabinete.

En la segunda vuelta de 1999, Soledad Alvear asumió como generalísima de Ricardo Lagos y tras ganar en esa elección presidencial, el entonces mandatario electo le ofreció el Ministerio del Interior, pero ella prefirió la Cancillería. Entonces Lagos aceptó en una suerte de reconocimiento por su apoyo en momentos en que la carrera presidencial estaba empatada.

Alvear fue la única excepción a la regla. En los comicios siguientes, los primeros ministros del Interior de cada Presidente fueron los jefes políticos del comando. Ese fue el caso de Andrés Zaldívar (quien ejerció una cojefatura de campaña de segunda vuelta con Sergio Bitar) en 2013, de Rodrigo Hinzpeter en 2009, de Rodrigo Peñailillo en 2013 y de Chadwick en 2017.

En vista de la vacante que existe en Apruebo Dignidad, cercanos a Boric señalan que un nombre ideal para el cargo de Interior sería una figura como el senador PS Carlos Montes. Es afín políticamente al candidato presidencial, tiene buenas relaciones con el Frente Amplio (lazos que cultivó desde que ellos eran dirigentes estudiantiles y él diputado integrante de la Comisión de Educación) y goza del suficiente tonelaje político para alzarse como primus inter pares.

Aunque en el comando precisan que no ha habido un sondeo ni un planteamiento formal al senador, admiten que la idea de “Montes a Interior” se ha conversado.

El problema de ello es que el veterano legislador socialista comparte la postura de su partido de no sumarse por ahora a un eventual gobierno de Apruebo Dignidad.

Montes, además, tiene fama de ser inflexible en esta materia. En el pasado rechazó ofertas de Lagos y de Michelle Bachelet para asumir como ministro dentro del comité político.

“Lo lógico es que si ellos ganaron la primera vuelta hagan gobierno”, dijo el mismo Montes a La Tercera el 5 de diciembre.

Si bien en el PS no descartan ingresar en un futuro al Ejecutivo, la directiva que encabeza el senador Álvaro Elizalde también ha dado señales de que cualquier conversación debe ser primero a nivel institucional. Sin ese paso previo y sin la consideración del partido, cualquier socialista que se sume a título personal a un probable gabinete podría ser más bien perjudicial a un acercamiento entre el PS y Apruebo Dignidad.

LA DISPUTA EN EL PARTIDO REPUBLICANO

En el caso del comando de José Antonio Kast, la cartera de Interior no genera tanta tensión por el tema del orden público. El factor de incertidumbre radica en el perfil y la militancia del futuro(a) jefe(a) de gabinete, lo que ha dado pie a un tironeo entre el Partido Republicano (que siente tener el derecho de poner a uno de los suyos en ese cargo) y la UDI (donde creen tener a figuras con mayor experiencia para asumir el desafío).

“Ella (Paula Daza) va a ser la ministra de Salud y yo voy a ser la ministra del Interior”. Con esas palabras, por ejemplo, bromeaba la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, el pasado 6 de diciembre en un matinal de televisión.

Su incorporación al comando fue rápidamente interpretada en el oficialismo como una potencial ministra del Interior, cargo para el cual ha sonado en más de una oportunidad. Incluso en el segundo gobierno del Presidente Sebastián Piñera, se le consultó por la posibilidad de que asumiera en reemplazo de Gonzalo Blumel, pero ella rechazó la oferta.

Las señales públicas de Matthei, quien podría ser la primera mujer en asumir en Interior, al menos dan cuenta de que su disposición ha cambiado.

Ello, sin embargo, no acomoda a la militancia republicana.

Al ser consultado, el propio Kast ha sido cauteloso. El 7 de diciembre, ante la pregunta de si Matthei podría ser su jefa de gabinete, respondió: “Lo que digo es que me gustaría que estuviera en el gabinete, pero lo que tenemos que ver es quiénes son las mejores personas para cada cargo y eso lo vamos a ver después del 19″.

Desde las filas del Partido Republicano la principal carta para Interior es el exdiputado Arturo Squella, quien cuenta con la experiencia de haber ejercido ocho años como diputado.

En la colectividad señalan que cuenta con conexiones tanto en Chile Podemos Más, con ascendencia en el Partido Republicano y tiene buena relación con otros sectores, lo que le daría un plus para su rol como jefe político del gabinete.

En el Partido Republicano, además, recalcan que, de ganar Kast, “será el gobierno de los republicanos con apoyo de Chile Podemos Más”, por lo que se debe escuchar lo que dice la colectividad.

Otro nombre es el actual senador Claudio Alvarado (UDI) debido a su experiencia como ministro y subsecretario de la Presidencia. También fue subsecretario de Desarrollo Regional y fue diputado durante casi 20 años. (La Tercera)

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