En una decisión alineada con las expectativas de los analistas, el Consejo del Banco Central acordó este martes reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos base, situándola en 4,5%. El ajuste, aprobado por la unanimidad de sus consejeros, marca el segundo recorte en lo que va del año y sitúa el interés rector en su punto más bajo en casi cuatro años, niveles que no se veían desde enero de 2022.

La determinación de la entidad presidida por Rosanna Costa ratifica la recomendación previa del Grupo de Política Monetaria (GPM), que ya había sugerido esta rebaja tras observar una desaceleración de la inflación más acelerada de lo previsto en septiembre. Según el ente emisor, bajo el escenario actual, se espera que la inflación converja a la meta del 3% durante el primer trimestre de 2026.

ESCENARIOS INTERNO Y EXTERNO

En su análisis, el Banco Central destacó una mejora en las condiciones financieras globales, resaltando el buen desempeño de las bolsas internacionales y el repunte del precio del cobre, que ha superado la barrera de los US$5 la libra. No obstante, el organismo advirtió que los riesgos globales permanecen elevados, por lo que no descarta posibles deterioros abruptos en la estabilidad financiera externa.

En el plano local, el Consejo observó una apreciación del peso chileno y una recuperación incipiente en la cartera de crédito comercial. Respecto a la actividad económica, el banco señaló que se ha mantenido en línea con lo proyectado, aunque puso una nota de cautela sobre el mercado laboral: si bien la desocupación ha disminuido, la creación de nuevos puestos de trabajo se mantiene «acotada».

FUTUROS MOVIMIENTOS

El Banco Central reafirmó su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad para asegurar la estabilidad de precios en un horizonte de dos años. Los próximos movimientos de la tasa dependerán estrictamente de la evolución del escenario macroeconómico y de que los riesgos para la convergencia inflacionaria sigan reduciéndose.

Este recorte representa un respiro para el mercado financiero y los sectores productivos, en un contexto donde el crédito comienza a mostrar tímidas señales de reactivación tras meses de estancamiento. (NP-Gemini-La Tercera)