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Brasil: Corte libera video que vincula a Bolsonaro en destitución de jefe policial

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President of Brazil, Jair Bolsonaro, leaves the Palacio do Alvorada, in the city of Brasilia, Brazil, 27 March 2020. In a live broadcast on his social networks yesterday, Bolsonaro insisted that it is necessary to adopt sanitary measures against COVID-19, which so far in Brazil has caused 77 deaths and has infected 2,915 people, but reiterated that it is also necessary to "worry for the employment "of those who will lose their job or do not have it. EFE/ Joedson Alves

Con el coronavirus al acecho, la crisis política vuelve a tocar las puertas de Brasil. Un juez de la Corte Suprema brasileña comprometió al presidente Jair Bolsonaro al levantar el secreto de sumario sobre el video de una reunión ministerial del 22 de abril pasado, citada por Sergio Moro como prueba de que el Presidente quiso interferir políticamente en la Policía Federal.

El juez Celso de Mello decidió que el contenido de la reunión fuera publicado por completo, excepto tramos en que se menciona a otros países.

El video muestra que el presidente reclamó por el accionar de la policía. Así, Bolsonaro afirmó que no esperaría a que perjudicaran a «toda mi familia» para cambiar al superintendente de la Policía Federal (PF) de Río de Janeiro, referido como «gente de seguridad nuestra en Río», según consta en las imágenes.

Visiblemente irritado, Bolsonaro dijo: «Intenté cambiar gente de seguridad nuestra en Río oficialmente y no lo conseguí. Eso acabó. No voy a esperar a que caguen a toda mi familia porque no puedo cambiar a alguien de seguridad en la punta de la línea que pertenece a la estructura».

La reunión ministerial se celebró dos días antes de que el ministro de Justicia Moro dejara el cargo con escandalosas acusaciones al Presidente, luego de que el Mandatario decidiera apartar al jefe de la Policía Federal Mauricio Valeixo.

«Va a cambiarse (el jefe de la Policía Federal en Río-nota de la redacción). Si no lo puedo cambiar, cambio al jefe de él. Si no puedo cambiar al jefe, cambio al ministro. Y punto final. No estamos aquí para jugar», dijo el presidente en la reunión, tras reclamar por la falta de acceso a informaciones de inteligencia.

Bolsonaro se defendió, una vez conocido el video. Dijo que «habló con el corazón», criticó la divulgación de la reunión completa y, en un breve post en Facebook, sostuvo que las imágenes muestran que no cometió ningún delito.

«Una farsa más desmontada. Ninguna interferencia en la Policía Federal», escribió el presidente. Y citó un versículo bíblico: «Conocerán la verdad y los libertará».

LA OTRA TENSIÓN

Más temprano, otra decisión de De Mello ya había agitado los ánimos del gobierno. El magistrado encaminó un pedido de diputados de la oposición para que de requisar los celulares de Bolsonaro y de su hijo Carlos y que el contenido forme parte de la investigación.

El ministro jefe del gabinete de Seguridad Institucional, Augusto Heleno, respondió al pedido con amenazas y dijo que si se concreta el pedido puede haber «consecuencias imprevisibles». «El pedido de aprehensión del celular es inconcebible y, hasta cierto punto, increíble», dijo Heleno en una nota.

Bolsonaro, en la misma línea, dijo más tarde que no está dispuesto a entregar su teléfono ni siquiera ante una decisión judicial.

El video es una de las pieza del rompecabezas que intenta montar el procurador general de la república, Augusto Aras, para determinar si el presidente Bolsonaro cometió algún delito al apartar al jefe de la Policía Federal, en una investigación abierta tras los dichos de Moro.

La investigación, en curso, podría desembocar eventualmente en la presentación de una denuncia y llevar a la apertura de un juicio político en el Congreso. Desde que comenzó a cobrar fuerza la posibilidad de que se divulgara el video, el Presidente adoptó como estrategia resaltar que no menciona explícitamente la palabra «Policía Federal», para presuntamente probar que no hubo ninguna ilegalidad.

Cabe recordar que Río es un estado sensible para la familia Bolsonaro. Allí corre una investigación por un presunto esquema de corrupción y desvío de fondos públicos que salpica a su hijo Flavio.

El empresario Paulo Marinho, ex aliado del presidente, dijo en una reciente entrevista con el diario Folha de Sao Paulo que en 2018 un delegado de la Policía Federal le filtró a Flavio informaciones sobre la investigación.

Apenas conocida la decisión de De Mello, la defensa del exministro Moro dijo que recibió con «serenidad» la divulgación del video entero: Moro había ratificado el pedido de interferencia de Bolsonaro en su declaración ante delegados de la PF en Curitiba, el 2 de mayo. A la par de los escándalos políticos, el coronavirus acecha a Brasil.

Luego de superar la marca de los 21.000 muertos y más de 330.000 contagiados, el gigante sudamericano se convirtió en el segundo entre los países del mundo más afectados por el Covid-19, según datos recopilados por la Universidad Johns Hopkins.

Brasil quedó solo detrás de los Estados Unidos en contagios. Por tercera vez esta semana superó los mil muertos diarios, este jueves fueron 1.001 fallecidos. América del Sur se convirtió en el nuevo epicentro de la pandemia en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud, y Brasil es el país más afectado. (Emol La Nación GDA)

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