Batallar por el bien común

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Parece que es cierto que en tiempos de crisis se notan más las tendencias malsanas que existen en la sociedad. Es más o menos lo que sucede cuando una enfermedad debilita nuestro sistema inmune y los virus oportunistas aprovechan de atacar por diversos puntos. Lo hemos visto en estos meses. Preocupados de golpear o desgastar al gobierno, algunos se oponen instintivamente a casi todo, buscan escándalos por aquí y por allá, piden la renuncia del ministro de Salud por lo que sea. Incluso dan la impresión de que “necesitan” que las cosas no mejoren, convencidos de que, si se crea una situación desesperada para mucha gente, ellos capitalizarán esa desesperación. Es la suma tóxica de la estrechez de miras y el descaro. Su temor es que el gobierno adopte medidas que sean valoradas por la población, ¡y eso no se puede permitir!

No obstante, hemos visto emerger también las reservas sanas con que cuenta la sociedad, el deseo de ayudar, las múltiples formas de solidaridad. En estos días, la emergencia sanitaria y las calamidades económico-sociales, que están poniendo a prueba la capacidad del país para defenderse, han permitido apreciar la disposición constructiva de numerosas entidades que están ayudando a resolver necesidades concretas. Es el caso de la ONG “Desafío Levantemos Chile”, que ha recolectado recursos que le han permitido aportar clínicas móviles, telemedicina, artículos de aseo y alimentos para las familias más necesitadas, equipos de protección para el personal de salud, etc. Ha sido admirable, por supuesto, la labor de miles de médicos, enfermeras y demás miembros del equipo de salud a lo largo del país; de los carabineros y militares que ayudan a la población día y noche; de los pilotos de la FACH que trasladan a los enfermos críticos a otras regiones; en fin, de muchos compatriotas que representan el espíritu de servicio en las horas de prueba. Si hay que simbolizar todo eso en una imagen: allí está la de los bomberos de Valparaíso reunidos a la entrada del Hospital Van Buren para rendir un homenaje a sus abnegados funcionarios.

Ojalá fructifique el diálogo que se inició el 29 de mayo entre el gobierno y cinco partidos de oposición. El ministro Briones ha propuesto un plan de emergencia que se concentre en la protección de los ingresos de las familias y la reactivación económica y del empleo, en un marco de convergencia fiscal en los próximos 20 meses. Es una oportunidad que no puede ser desaprovechada. Se trata de generar un clima de confianza y colaboración que permita construir una unidad muy amplia en torno al esfuerzo por levantar a Chile, que será necesariamente prolongado: por lo menos, cubrirá el tiempo que resta del actual período presidencial y todo el período siguiente. La base de tal esfuerzo debe ser el compromiso de todas las fuerzas políticas de rechazar la violencia y cualquier intento de desestabilizar el régimen democrático. (La Tercera)

Sergio Muñoz Riveros

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