Analistas: elecciones del domingo 21 definirán el curso de las derechas

Analistas: elecciones del domingo 21 definirán el curso de las derechas

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La tormenta que se apoderó por semanas del candidato de Chile Podemos +, Sebastián Sichel, y la posibilidad de que el liderazgo del sector se lo lleve la derecha más dura, encarnada por José Antonio Kast, ha hecho que la derecha social, encabezada por el extimonel de Renovación Nacional, Mario Desbordes, esté sumida en un profunda reflexión, dado que si bien los separa un océano de diferencias ideológicas con el llamado Pacto Social Cristiano, el anticomunismo los une. «Es peor Boric», aseguran. Por ello han decidido optar por un estado de vigilia permanente de aquí al 21 de noviembre por la noche, cuando ya exista meridiana claridad sobre cómo van a quedar conformadas las fuerzas políticas en el Parlamento.

Con un trabajo bajo cuerda, luego de la dura doble derrota que sufrió al haber perdido la reelección como presidente de RN y haber terminado cuarto entre cuatro competidores en la primaria oficialista, hoy quienes rodean a Desbordes comparten los ideales de una derecha que tiene que apostar hacia el centro y no hacia los extremos.

El proyecto del exministro de Defensa, sustentado en 10 años de trabajo, antecedido desde la cabecera por Cristián Monckeberg y ramificado por el senador Manuel José Ossandón, estaba por los suelos –como reconocieron varios–, pero no dejado de lado. Ad portas de dar el vamos a una fundación, y con el sustento de académicos que se sumaron durante la campaña, como Hugo Herrera, el sector se prepara para resistir o, en caso de que pase Sebastián Sichel a la segunda vuelta, capitalizar una mirada que, en medio de la carrera presidencial, parece haber perdido bastante terreno.

De lo único que hay claridad hoy en el sector, es en cuanto a que, independientemente del resultado presidencial y parlamentario, la derecha, como se conoce hoy en día, se verá severamente tensionada y en medio de una diputa tanto ideológica como hegemónica.

Como señaló el director de la Escuela de Publicidad de la UDP, Cristián Leporati, en caso de pasar a segunda vuelta J. A. Kast, “el discurso político de él se va a hacer mucho más carne en la derecha. En el fondo, va a haber un giro semántico en cómo la derecha planteaba las cosas. La derecha lo que siempre ha hecho es lo que ha querido hacer, y no lo que ha podido (…). Se instalaría un discurso más sincero, esta derecha dice lo que piensa, pasó con Trump, y VOX, campañas que te pueden hacer caer los pelos, pero directas”.

En este marco, y luego de un largo período de reflexión, y tras haber sido “maltratados” por el equipo de Sebastián Sichel, es que se tomó la decisión conjunta de sumar fuerzas para dejar en claro ante la ciudadanía las diferencias que existen entre una derecha y otra. El ejercicio, además de convencer a los votantes, busca instalar una mirada y un discurso que logren impregnar y, así, evitar ser absorbidos o empujados a la irrelevancia, considerando lo polarizado de los discursos en medio de la campaña, hecho que jugaría en su contra.

En términos prácticos –como señalaron–, se está buscando darle cuerpo a un espacio que persigue evitar a toda costa dos escenarios posibles. El primero habla de una lucha de ideas que, en la práctica, el sector más conservador tendría mayores facilidades de instalar, debido a la resonancia que causan sus propuestas o emplazamientos “más irreflexivos”. El otro, que ante una eventual gran derrota, es decir, que ninguno de sus dos candidatos pase a segunda vuelta, se reinstale la idea nacida desde el sector más conservador de RN, como es la de fusionar todo para dejar un partido único, situación que los desdibujaría por completo, apuntaron.

A través de la fundación, acompañados por académicos, y con Cristián Monckeberg aportando los suyo en la Convención Constitucional, esperan estar en un buen pie para lo que será el intenso debate interno que se dará una vez ya estando en conocimiento de los resultados el domingo 21 por la noche.

Aunque Sebastián Sichel nunca fue de su agrado como candidato y por su actuar en las primarias, su mirada y su propuesta congenian a la perfección con la posición salida desde el sector más liberal de RN, por lo que el acercamiento y colaboración en terreno, si bien no fue una decisión fácil –explicaron–, “era del todo necesaria”. Con el ala más liberal de Evópoli, encarnada principalmente en Ignacio Briones, se han preocupado de instalar la idea de que, independientemente de que se pierda en la presidencial, hay un espacio de defensa de quienes no están dispuestos a mimetizarse con el discurso del líder del Partido Republicano. Esto no quita, de todas formas, que se dé por entendido que, en mayor o menor grado, de pasar José Antonio Kast, “más peligroso es Gabriel Boric”.

Por ahora no se ha tomado la decisión de cómo se va a actuar luego de conocer los resultados del domingo, “son conversaciones que se siguen dando”, lo que sí es de seguro es que, a favor o en contra de sus pretensiones, la diferenciación del sector más conservador “debe quedar afinada a la perfección”.

El decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, Tomás Duval, indicó que, de pasar a segunda vuelta el candidato de Pacto Social Cristiano, “va a provocar una tensión muy fuerte en la centroderecha, porque estamos en un proceso de cambio, de crisis e incertidumbre, cuestión que, mirada desde el mundo conservador, tiene más bien reticencia a esos procesos que a incorporarse o participar de ellos”.

Por ahora las expectativas están puestas en sacar un mayor número de representantes de su mirada en las parlamentarias, apostando que el discurso más duro pueda en ese espacio tener un grado de retroceso. Víctor Blanco, miembro de la comisión política de RN y cercano a Mario Desbordes, dijo que “estamos trabajando firmes por nuestros candidatos, que estamos en todo Chile, que representan a la derecha social, que confiamos en que la gente los va a respaldar, y que nos va a volver a elegir por su consecuencia e ideas que proponen a la ciudadanía. Creemos que a Sichel le va a ir bien, que representa a nuestro sector, RN y la derecha social”, puntualizó.

DISTRITO 11, QUINTAESENCIA DE LA DERECHA

El distrito que cubre las comunas de Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, La Reina y Peñalolén, es en palabras de un personero de la UDI “el ADN de la derecha, universidades, universitarios, profesores, empresarios, opinión pública, columnistas, dirigentes, ahí viven, ahí hacen su vida, es su territorito”. Sus palabras buscan explicar el temor que existiría en el partido ante la posibilidad de quedarse sin representantes en ese espacio: “Es como si el ratón Mickey fuera de candidato por Disney y perdiera”, señaló.

Este distrito considera las tres comunas calificadas como las del Rechazo, donde en el plebiscito fueron casi los únicos espacios en que su mirada logró imponerse (Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea), y así como la senatorial de la Región Metropolitana es considerada la madre de todas las batallas a nivel nacional, esta diputación lo es para la derecha.

En este contexto, lo que está en juego es la hegemonía del sector, el poder de influencia y representación en un espacio que concentra principalmente el poder económico del país, siempre ligado a este espacio del arcoíris de representación política.

En el gremialismo existe preocupación, puesto que la irrupción del Frente Social Cristiano podría absorber en diferentes lugares al votante clásico del partido con sede en avenida Suecia y, si bien no siempre sacar electo a su candidato, sí restarle el suficiente porcentaje de apoyo a los UDI para dejar a más de un competidor fuera de la pelea.

Es el caso del distrito 11, donde hoy en día el gremialismo cuenta con solo un representante –culpan a la administración de Jacqueline van Rysselberghe por haber apostado por su secretario general, Pablo Terrazas, en las elecciones pasadas– y la única esperanza de mantenerse en la denominada “quintaesencia de la derecha”. Se trata del diputado que va por la reelección, Guillermo Ramírez, cercano a la actual directiva.

El problema es que –según estudios privados– su posibilidad estaría más lejana de lo que se pensó en su momento y eso explicaría el nivel de despliegue “noventero” que ha tenido el último mes de campaña, con un gran número de los denominados “pasacalles”, que son los escuadrones que se instalan en la calle a repartir volantes y sostener banderas. Hay quienes en el mismo partido aseguran que, con solo mirar la cantidad de personeros haciendo campaña en su favor, creen que se podría estar hablando de quizás la campaña con “mayor gasto electoral” del país.

De acuerdo a una encuesta encargada por el Partido Republicano, más allá de los intereses propios de querer mostrar sus números a días de las elecciones, estos coincidirían con otras muestras que pasan de mano en mano en el sector, provenientes de otros partidos del conglomerado.

En esta ocasión, el sondeo señala que, al 12 de noviembre, el candidato con mayor apoyo sería el expostulante a alcalde por Las Condes, Gonzalo de la Carrera (PR), con un 13,6 por ciento, seguido por el candidato de Evópoli, Francisco Undurraga, con un 12,4, y en tercer lugar figura la RN Catalina del Real, con un 10,7 de las preferencias. Luego aparecen otros dos candidatos del Partido Republicano, como lo son Cristián Araya y Martín Carvajal, con un 5,7 y un 5,5 por ciento. Recién después, y con un 5,2, se puede ver el nombre del UDI Guillermo Ramírez.

Si bien el distrito elige a seis representantes y el Frente Social Cristiano va fuera de pacto, por ende, con mayores dificultades de instalar a uno de los suyos, el solo hecho de traer agua a su molino estaría poniendo en riesgo la representatividad del gremialismo en el distrito. Además de Ramírez, entre quienes también pelean por un cupo están los diputados RN Gonzalo Fuenzalida y Karin Luck, quienes considerarían apoyos de un 3,5 y 2 por ciento, respectivamente. El sexto espacio –reconocen en la UDI– tiene altas probabilidades de quedarse en la oposición, en manos del diputado Tomás Hirsch, que aparece con un 8,2.

Pero, más allá de una u otra encuesta, el sentimiento que recorre los pasillos de la UDI es más cercano al de una derrota que a una remontada.

En este sentido, hay quienes han instalado la tesis relativa a que, de ocurrir esto en más de una localidad, podría llevar al partido conducido por Javier Macaya a un nivel de intrascendencia al que no están acostumbrados. Como en todos lados, también están los optimistas que apelan –según señalaron– a que la cifra repartidora luego de los tres primeros lugares debería favorecer al representante del gremialismo.

Para Leporati, “en términos simbólicos, es tremendamente relevante para la derecha no perder el bastión que ha sido la base a partir de la cual construyen política, ejercen hegemonía, ejercen poder, controlan la agenda setting«. (Por Hernán Leighton, El Mostrador)

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