A pocas semanas de la asunción de José Antonio Kast, un análisis detallado del cientista político Pepe Auth identifica las principales diferencias y similitudes entre su próximo mandato y el inicio del gobierno de Gabriel Boric en 2022.

Una de las brechas más significativas radica en el respaldo electoral: mientras Boric asumió con 4,6 millones de votos (30,7% de la población adulta), Kast llega a La Moneda con un apoyo histórico de 7,2 millones de sufragios, equivalentes al 46% del padrón electoral y residentes extranjeros.

La conformación de coaliciones se presenta como el primer desafío común para ambas administraciones. El informe señala que, si bien Boric debió integrar a la exConcertación para dar gobernabilidad a su gestión, Kast busca una arquitectura política que asegure la participación protagónica de Chile Vamos (RN y UDI) y otros sectores de derecha desde el primer día. A diferencia del Frente Amplio, el presidente electo parece interpretar su triunfo no como un giro ideológico del país, sino como un mandato para abordar prioridades ciudadanas específicas.

En el ámbito legislativo, el panorama es similar para ambos líderes, ya que ninguno cuenta con mayoría automática en el Congreso. El bloque de Kast suma 76 diputados y 25 senadores, lo que lo obligará a negociar activamente con fuerzas de centro como la Democracia Cristiana, el PPD y el PDG para aprobar sus proyectos. El éxito de su agenda dependerá de su capacidad de flexibilidad y de presentar iniciativas que cuenten con un alto respaldo popular, evitando el bloqueo parlamentario.

Una diferencia estratégica clave es el calendario electoral. Boric enfrentó tres procesos plebiscitarios en sus primeros dos años, lo que mantuvo a su gobierno en un estado de campaña permanente. En contraste, el mandato de Kast no enfrentará elecciones hasta octubre de 2028, lo que le otorga una ventana de 31 meses para ejecutar cambios en seguridad, control migratorio y economía sin la presión inmediata de las urnas. Además, el contexto económico le favorece con una inflación controlada y un precio del cobre cercano a los US$ 6 la libra.

El análisis concluye que los primeros seis meses serán determinantes para la percepción ciudadana. Mientras el inicio de la era Boric estuvo marcado por la espera del resultado constitucional, se prevé que el gobierno de Kast inicie con una “vorágine” de propuestas legislativas y cambios administrativos. El pronóstico para su primer año es auspicioso, siempre que logre equilibrar las demandas de sus sectores más ideologizados con el enfoque de un “gobierno de emergencia” centrado en las preocupaciones de la mayoría. (NP-Gemini-Ex Ante)